Katrina: tormenta privatizadora

Por Maximiliano Sbarbi Osuna

katrina

El golpe del huracán no sólo dejó arrasada la ciudad de Nueva Orleans, sino que además aplastó la conciencia de los miles de habitantes, cuyos maestros se enorgullecían de pertenecer a un sindicato fuerte.

El desastre natural, en el que quedó expuesta la precarización de los servicios estatales, al quebrarse los diques que contenía las masas de agua e inutilizarse completamente la red eléctrica, aplastó la voluntad de los miles de emigrados que habían perdido todo, mientras que el gobierno de Bush no disponía de una organización de rescate que estuviese a la altura de las circunstancias.

Los docentes veían con el correr de los meses que gran parte del dinero recaudado para la reconstrucción era destinado para reemplazar el sistema educativo público por uno privado.

Este fue el comienzo de la privatización de varios segmentos de la economía de Nueva Orleans, basada en una catástrofe natural.

Milton Friedman, uno de los padres de la conservadora Escuela de Chicago, que asesoraba en economía a Tatcher, Reagan y Pinochet, expuso públicamente sus argumentos de que la destrucción del Katrina era una oportunidad única para borrar la presencia del Estado y reemplazarla por negocios privados.

La politóloga canadiense Naomi Klein, autora del libro “La Doctrina del Shock”, desarrolló una investigación en la que detalla la importancia de evitar la reconstrucción sobre la que se basaba la infraestructura de Nueva Orleans para borrar literalmente lo que quedaba de su viviendas dañadas y además los restos de sus conquistas sociales y económicas, con el objetivo de refundar la ciudad sobre los principios básicos del libre mercado.

La resistencia de los sindicatos se quebró con las inundaciones, que llegaron por el abandono de los diques, ya que el huracán en sí nunca llegó a Nueva Orleans.

Lo que sucedió allí fue la combinación de beneficios y crecimiento a corto plazo. Se borró todo indicio de sistema público, para comenzar desde cero, aprovechando la moral baja de los afectados.

Katrina fue una tormenta natural, que debilitó la lucha de los que aspiraban a disponer de un mejor sistema educativo no excluyente, seguida de una ola privatizadora que ya no podía ser detenida por los sindicatos ni por los que reclamaron una mayor presencia del Estado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: