BRIC, cuando las diferencias juegan a favor

Por Maximiliano Sbarbi Osuna (publicado en el diario BAE el 19/04/2010)

La segunda reunión del bloque BRIC (Brasil, Rusia, India y China) finalizó el jueves pasado con varios acuerdos comerciales y con el objetivo de consolidar aun más al grupo en el que se encuentran los principales países emergentes y que ha ganado terreno a nivel mundial en el plano económico y político.

La disparidad de la economía de los países miembros, del potencial productivo, sistema político, formas de integración con el mundo, historia y cultura son a la vez un obstáculo y una oportunidad de crecimiento en conjunto.

Tanto India como China superaron la crisis económica mundial, con crecimientos respectivos de 5,6% y 8,7% en 2009. En cambio, Brasil registró una baja del 0,2%, y Rusia se contrajo un 7,9%.

En tanto, los dos países asiáticos coinciden en que sus industrias expansivas necesitan cada vez un mayor aprovisionamiento de energía, suministro que Rusia y Brasil pueden aportar en grandes cantidades.

Mientras que por su acelerada industrialización se prevé un crecimiento de un 7% de promedio durante las próximas décadas para China e India, la economía rusa va a ser fluctuante, ya que depende del mercado de las materias primas: petróleo, gas y metales.

Asimismo, Brasil, a pesar de ser un país industrializado, su crecimiento va a estar sujeto al aporte de materias primas, como alimentos y petróleo.

Todavía el bloque no es compacto como el grupo de los países más industrializados (G7), presenta áreas desorganizadas y en algunos casos antagónicas, pero cada año se integra más, no sólo en cuestiones comerciales sino en decisiones políticas que tienen un gran peso mundial.

Las dos reuniones de su historia se caracterizaron por alinear posturas y no por la toma de decisiones vinculantes. Por ejemplo, los cuatro miembros del BRIC cuestionaron las sanciones a Irán con respecto a su programa nuclear, aunque tanto Rusia como China le habían confirmado al presidente Barak Obama que acompañarían las medidas en contra del país persa.

El BRIC no es un bloque aislado, depende de las oscilaciones de la economía mundial, tal como quedó demostrado durante la crisis. Sus integrantes son grandes clientes y proveedores de las otras grandes economías, como los EE.UU., la UE y Japón. Aunque en la última década, el BRIC incrementó su intercambio comercial entre sí en detrimento del resto de los países desarrollados.

La primera reunión celebrada en Rusia el año pasado dejó en claro que este grupo progresa siempre y cuando la economía mundial sea estable y que el dólar se mantenga fuerte frente a otras monedas.

Reunión en Brasilia

Durante la cumbre de la semana pasada ningún otro miembro del BRIC le cuestionó a China dos puntos fundamentales. El primero la devaluación artificial del yuan, que provoca que los productos chinos ingresen a muy bajo costo en el resto de los países.

El segundo, la creación de una moneda propia, se sugirió para un futuro intangible. Pekín es un gran acreedor de los EE.UU. y mantiene enormes reservas en dólares, por lo que la pérdida de valor de la moneda estadounidense podría causar un fuerte impacto en la estabilidad china.

Sin embargo, los cuatro miembros acordaron utilizar sus propias monedas, en el mediano plazo, para los intercambios comerciales del BRIC.

La medida más importante formulada en la reunión fue la creación de un fondo de desarrollo aportado por los bancos estatales de cada país que va a ser aplicado a la modernización de la infraestructura, energía y alimentos.

El espacio dejado en el mercado chino por los productores de aceite de soja argentinos, va a ser ocupado por los exportadores brasileños, ya que Pekín prohibió las importaciones de este producto de nuestro país por contener elevados residuos de solventes, de acuerdo con el gobierno chino, o por las medidas antidumping tomadas por Buenos Aires, según los empresarios locales. Sin embargo, la postura de Pekín podría considerarse como una advertencia dirigida a Brasil y al resto del mundo para evitar que se apliquen sanciones contra la competencia desleal a causa del bajo precio de los productos chinos.

Futuro

El BRIC representó la mitad del comercio mundial entre 2000 y 2008. De acuerdo con el FMI, esta cifra debe aumentar hasta el 61% antes de 2014.

Se espera para este año crecimientos en las economías de los cuatro miembros del grupo: China volvería al histórico 10%, India 7,7%, Brasil 4,7% y Rusia 3,6%.

El BRIC concentra el 40% de la población mundial. Además, sus miembros comparten la característica de que son países muy desiguales. No es erróneo afirmar  que uno de los tantos factores que propició el crecimiento de estas cuatro economías emergentes es la mano de obra barata.

A nivel macroeconómico, algunos analistas proyectan al BRIC como un bloque que va a compartir el poder económico y político con el G7 en sólo dos décadas. Cada miembro tiene un potencial propio que lo distingue de los demás. Al coordinar las áreas que todavía no están integradas, es muy posible que se cumpla el vaticinio de los más optimistas.

La disparidad de la economía de los países miembros, del potencial productivo, sistema político, formas de integración con el mundo, historia y cultura son a la vez un obstáculo y una oportunidad de crecimiento en conjunto.

Tanto India como China superaron la crisis económica mundial, con crecimientos respectivos de 5,6% y 8,7% en 2009. En cambio, Brasil registró una baja del 0,2%, y Rusia se contrajo un 7,9%.

En tanto, los dos países asiáticos coinciden en que sus industrias expansivas necesitan cada vez un mayor aprovisionamiento de energía, suministro que Rusia y Brasil pueden aportar en grandes cantidades.

Mientras que por su acelerada industrialización se prevé un crecimiento de un 7% de promedio durante las próximas décadas para China e India, la economía rusa va a ser fluctuante, ya que depende del mercado de las materias primas: petróleo, gas y metales.

Asimismo, Brasil, a pesar de ser un país industrializado, su crecimiento va a estar sujeto al aporte de materias primas, como alimentos y petróleo.

Todavía el bloque no es compacto como el grupo de los países más industrializados (G7), presenta áreas desorganizadas y en algunos casos antagónicas, pero cada año se integra más, no sólo en cuestiones comerciales sino en decisiones políticas que tienen un gran peso mundial.

Las dos reuniones de su historia se caracterizaron por alinear posturas y no por la toma de decisiones vinculantes. Por ejemplo, los cuatro miembros del BRIC cuestionaron las sanciones a Irán con respecto a su programa nuclear, aunque tanto Rusia como China le habían confirmado al presidente Barak Obama que acompañarían las medidas en contra del país persa.

El BRIC no es un bloque aislado, depende de las oscilaciones de la economía mundial, tal como quedó demostrado durante la crisis. Sus integrantes son grandes clientes y proveedores de las otras grandes economías, como los EE.UU., la UE y Japón. Aunque en la última década, el BRIC incrementó su intercambio comercial entre sí en detrimento del resto de los países desarrollados.

La primera reunión celebrada en Rusia el año pasado dejó en claro que este grupo progresa siempre y cuando la economía mundial sea estable y que el dólar se mantenga fuerte frente a otras monedas.

Reunión en Brasilia

Durante la cumbre de la semana pasada ningún otro miembro del BRIC le cuestionó a China dos puntos fundamentales. El primero la devaluación artificial del yuan, que provoca que los productos chinos ingresen a muy bajo costo en el resto de los países.

El segundo, la creación de una moneda propia, se sugirió para un futuro intangible. Pekín es un gran acreedor de los EE.UU. y mantiene enormes reservas en dólares, por lo que la pérdida de valor de la moneda estadounidense podría causar un fuerte impacto en la estabilidad china.

Sin embargo, los cuatro miembros acordaron utilizar sus propias monedas, en el mediano plazo, para los intercambios comerciales del BRIC.

La medida más importante formulada en la reunión fue la creación de un fondo de desarrollo aportado por los bancos estatales de cada país que va a ser aplicado a la modernización de la infraestructura, energía y alimentos.

El espacio dejado en el mercado chino por los productores de aceite de soja argentinos, va a ser ocupado por los exportadores brasileños, ya que Pekín prohibió las importaciones de este producto de nuestro país por contener elevados residuos de solventes, de acuerdo con el gobierno chino, o por las medidas antidumping tomadas por Buenos Aires, según los empresarios locales. Sin embargo, la postura de Pekín podría considerarse como una advertencia dirigida a Brasil y al resto del mundo para evitar que se apliquen sanciones contra la competencia desleal a causa del bajo precio de los productos chinos.

Futuro

El BRIC representó la mitad del comercio mundial entre 2000 y 2008. De acuerdo con el FMI, esta cifra debe aumentar hasta el 61% antes de 2014.

Se espera para este año crecimientos en las economías de los cuatro miembros del grupo: China volvería al histórico 10%, India 7,7%, Brasil 4,7% y Rusia 3,6%.

El BRIC concentra el 40% de la población mundial. Además, sus miembros comparten la característica de que son países muy desiguales. No es erróneo afirmar  que uno de los tantos factores que propició el crecimiento de estas cuatro economías emergentes es la mano de obra barata.

A nivel macroeconómico, algunos analistas proyectan al BRIC como un bloque que va a compartir el poder económico y político con el G7 en sólo dos décadas. Cada miembro tiene un potencial propio que lo distingue de los demás. Al coordinar las áreas que todavía no están integradas, es muy posible que se cumpla el vaticinio de los más optimistas.

2 respuestas a BRIC, cuando las diferencias juegan a favor

  1. hector miranda dice:

    Hace unos 20 años aproximadamente escuché en la tv que la infraestructura industrial de Brasil era equivalente a la de Hong Kong,Singapur,Taiwán y Corea del Sur juntos. Es una información que me gustaría que la confirmaran o negaran según sea el caso. Gracias.

    • Arianovich dice:

      La verdad la infraestructura de Brasil como nacion dista aun hasta de muchos paises latinoamericanos,sin sonar chovinista,por ejemplo de Chile y de Argentina,solo por ser un pais de referencia mundial y grande puede tranquilamente solventar muchos de los problemas con una industria sostenible pero no habia despegar mucho porque solo por el tamaño superaba a Colombia y a Venezuela,solo que en los ultimos 25 años ha logrado despertarse y tomar conciencia de su rol en la region y como pais empezo a tomar medidas y poco a poco fue igualando a los paises desarrollados con un PIB alto y una fuerte inversion que en principio beneficio al desarrollo sostenido del pais que ya era de por si el referente en America Latina y lo llevo a una instancia superior,pero aun asi no ha tenido la infraestructura industrial suficiente para sobrepasar solo para contener e igualar a los tigres asiaticos.

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