Cuestión de hegemonía: las bases de EE.UU. en América Latina

Por Maximiliano Sbarbi Osuna (publicado en el sitio Observador Global el 7/09/2009)

El futuro establecimiento de militares estadounidenses en territorio colombiano despertó la alarma en la región. La presencia de Estados Unidos en América Latina no es nueva pero ahora obedece al rediseño de la estrategia norteamericana tras el cierre de la importante base de Manta en Ecuador. ¿Por qué Lula y Chávez se oponen a la llegada de más militares estadounidenses? ¿Qué rol cumplen Rusia y China? ¿Cuáles son las otras bases desde las que Estados Unidos monitorea sus intereses en la región?
Green Globe

La utilización por parte de Washington de siete bases militares en Colombia está asociada al rediseño de la estrategia norteamericana en América Latina, luego del cierre de la mega base de Manta en Ecuador. Sin embargo, existen otros motivos por los cuáles EE.UU. decide incrementar su presencia militar en la región.

Además de que el gobierno ecuatoriano no renovó el alquiler de la base de Manta, una de las más grandes del continente y con capacidad para albergar tropas, aviones de carga y espías, Washington teme que Holanda tome la misma medida con respecto a las bases que EE.UU. dispone en las Antillas Holandesas (Aruba y Curazao), a pocos kilómetros de la costa venezolana.

El aumento de los militares norteamericanos en Colombia amenaza no solamente a Venezuela, sino a la influencia que ejerce Brasil como líder hegemónico latinoamericano y a sus riquezas naturales de aguadulce, madera y la biodiversidad de la zona amazónica. Por eso el gobierno de Lula se mostró enérgicamente en contra del acuerdo entre Bogotá y Washington.

Por otro lado, la creciente injerencia comercial de China, y económica y militar de Rusia en América Latina, fuerza a EE.UU. a adelantarse y construir un espacio más sólido, para evitar que le ocurra en esta región lo que le sucedió en África. La lucha contra China por los recursos en el continente africano se lleva a cabo de manera agresiva al apoyar guerrillas y gobiernos rivales.

De acuerdo con el Pentágono, el Comando Sur desarrolla misiones humanitarias ante catástrofes y la lucha contra el narcotráfico, pero también monitorea y controla de cerca a los gobiernos que son hostiles a EE.UU.

La utilización de la IV flota norteamericana, luego de medio siglo de inactividad, tiene como misión patrullar los mares y junto con las bases en el continente establecen una fuerte área de influencia.

Las otras bases

Los nuevos y tecnológicos asentamientos militares en Colombia se suman a varias bases que ya tenía EE.UU. en la región:

HONDURAS: Base Soto Cano

Muchos analistas sostienen que uno de los motivos para concretar el golpe en Honduras fue la decisión del presidente depuesto Zelaya de transformar esta base en un aeropuerto comercial. No es casual que en la madrugada que secuestraron a Zelaya lo hayan llevado a Soto Cano antes de deportarlo a Costa Rica.

El triunfo electoral en El Salvador del izquierdista Frente de Liberación Nacional Farabundo Martí y las irreverencias del gobierno de Ortega en Nicaragua fueron dos causas por las que EE.UU. no podía permitir la pérdida de Soto Cano.

Esta base fue utilizada en la década del 80 para entrenar a los Contras que luchaban contra el gobierno sandinista en Nicaragua.

CUBA: Guantánamo

Desde la guerra con España a comienzos del siglo XX, Washington dispone de la tristemente célebre base de Guantánamo. A pesar de la voluntad de cerrarla por parte del presidente Obama, la oposición conservadora y belicista del Congreso se opone. Allí se mantuvo cautivos a supuestos combatientes islámicos sin acceso a representantes legales y sin garantías jurídicas.

PERU: Iquitos y Nanay

El presidente peruano Alan García defendió en la última cumbre de UNASUR la postura colombiana de permitir el ingreso masivo de tropas norteamericanas en su territorio, ya que Perú era una opción válida para la instalación de bases una vez que Manta fuese clausurada.

Las pequeñas bases de Iquitos y Nanay se encuentran en el Amazonas peruano y tienen como objetivo, de acuerdo con Lima, la lucha contra grupos insurgentes y el control del tráfico de drogas.

ANTILLAS HOLANDESAS: Aruba y Curazao

Estas son bases conocidas como Centros Operativos de Avanzada FOL (Forward Operation Location). Su finalidad es el monitoreo satelital y el control del Mar Caribe. De acuerdo con el gobierno de Chávez, desde esta base se brindó asistencia a los golpistas que lo derrocaron brevemente en 2002. Su cercanía con Venezuela ha generado roses entre Caracas y el gobierno holandés.

EL SALVADOR: Comalapa

Esta es una pequeña base que sirve de apoyo a las más importantes del continente. No contiene una gran cantidad de militares norteamericanos, pero éstos tienen importantes atribuciones, como por ejemplo la utilización de instalaciones del gobierno salvadoreño.

COSTA RICA: Liberia

Este establecimiento es similar al anterior. El monitoreo satelital le permite tener un gran control del Océano Pacífico y del Caribe.

PUERTO RICO: Vieques

Fue utilizada hasta 2004 por la marina norteamericana y por contratistas privados para probar naves y sistemas sofisticados de armas. Las protestas de los ecologistas obligaron a que fuese cerrada, ya que en torno a la base un 50 % de la población había contraído diferentes tipos de cáncer.

PARAGUAY: Mariscal Estigarribia

A pesar de que la embajada norteamericana en Asunción niegue en su página web la existencia de esta base, existe desde 2005 un importante acuerdo militar entre el Pentágono y el gobierno paraguayo. El presidente Lugo no condenó el tratado entre Colombia y EE.UU. en la cumbre de UNASUR precisamente porque Paraguay mantiene un convenio con las tropas estadounidenses.

La base existe, se encuentra a 200 kilómetros de Bolivia y de Argentina, pero el gobierno paraguayo asegura que no se alojan tropas extranjeras allí.

En los últimos años se han producido maniobras conjuntas entre los ejércitos de ambos países, por lo que muchos politólogos aseguran que los recursos del acuífero Guaraní y la presencia de Evo Morales en Bolivia son los objetivos de los militares norteamericanos.

COLOMBIA: Siete nuevas bases

Colombia tiene oficialmente presencia militar de EE.UU. desde 1952, pero se vio reforzada en 1999 por el Plan Colombia lanzado por Washington.

Las siete bases van a ser: tres aéreas, dos navales y dos terrestres: La más importante va a ser la de Palanquero, muy cerca de Venezuela, que además desde allí se va a lanzar la ofensiva en contra de la guerrilla de las FARC.

Desde que Ecuador anunció el cierre de Manta, Washington consultó con Brasil el establecimiento de una base en Recife, que fue rechazado, ya que coincidía con el descubrimiento de importantísimos yacimientos de hidrocarburos en la costa atlántica brasileña.

Por eso, es posible que esa base se establezca en la Guayana Francesa, a pocos kilómetros de la frontera con Brasil. De esta manera, con la utilización de los aviones C-17, la autonomía de vuelo de las naves puede llegar a África haciendo escala en la británica isla de Ascensión.

El rechazo a las bases no se produce solamente por el aumento de la influencia norteamericana en la región, sino que generalmente la presencia masiva de tropas está asociada con la inmunidad jurídica. Se han producido casos de asesinatos y violaciones de civiles en diversas bases norteamericanas alrededor del mundo, pero la impunidad firmada por los gobiernos en donde se alojan las bases impide juzgar a los responsables.

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